Source: (1997) Bogota: Editorial Buena Semilla.

Muchas personas piensan que todo conflicto es malo. Es por eso que al primer indicio de conflicto intentan huir o atacar. En realidad, el conflicto da una oportunidad para hacer lo correcto y glorificar a Dios (no a uno mismo) con una respuesta que concuerde con la Biblia. Hay que recordar que Dios está con y en el creyente en medio de un conflicto, y que el conflicto es una oportunidad para hacer algo bueno. Por medio de un conflicto, podemos agradar a Dios, crecer para ser más como Jesuscristo, y servir a otras personas -- tanto a los involucrados en el conflicto como a los que están observando el modo en que manejamos el conflicto. A veces Dios nos rescata de un posible conflicto, pero otras veces Él permite el conflicto para eseñarnos más acerca de cómo amar y confliar en Él. ( extracto)